ASÍ SE RECREÓ EL BARCO ‘GOING MERRY’ PARA ONE PIECE

El 31 de agosto se estrenó a través de Netflix el live action de One Piece, serie que arrancó con ocho episodios y que adapta los primeros tomos del manga del mismo nombre. Es posible que si no eres seguidor de esta historia, desconozcas lo difícil que fue llevar el mundo del manga a la pantalla, en especial, el barco ‘Going Merry’, uno de los espacios más imponentes de esta producción. En general, se considera con justa razón que Hollywood no tiene idea de cómo adaptar anime y manga, por lo que no se esperaba que resultara tan bien. 

¿’One Piece’ era imposible de adaptar? Se logró gracias al diseño de producción.

El diseño de producción supuso un enorme presupuesto, en promedio, 17 millones de dólares por episodio, lo que la convirtió en una de las series más costosas de la historia. Richard Bridgland, quien estuvo a cargo del diseño de producción, mencionó que decidió realizarlo «a la manera antigua de hacer películas», es decir, en lugar de depender casi en su totalidad de efectos digitales, priorizó la construcción de sets para reproducir las diversas cubiertas y espacios interiores del Going Merry.  

Así, la recreación del barco tuvo una altura de 4 metros, 12 metros de largo y un peso aproximado de 4 toneladas.  Se requirió un equipo de  42 personas y más de 200 en la parte operativa de la nave, lo cual incluyó: promotores, cargadores y productores. 

Por otro lado, el director Marc Jobst  se dio cuenta de que el mascarón en la proa funcionaba en los medios impresos y animados, pero no para una versión más apegada a la realidad, por ello le pidió a Bridgland que diseñara un carnero con la boca abierta en vez de cerrada, para alejarse un poco de la versión caricaturizada del material de origen. Esto también se aplicó en otro emblemático espacio de One Piece: el restaurante Baratie.

El diseñador Richard Bridgland se inspiró en «la piratería del siglo XVIII, el Baratie se trata de un bar que cuenta con una oficina  en la parte de arriba, además de algunas habitaciones para la tripulación. Debía tener una gran escultura de cabeza de pez en el vestíbulo». Los interiores se fabricaron en Cape Town Film Studio, localizado en Ciudad del Cabo, Sudáfrica. En colaboración con Tomorrow Studios, se construyeron las oficinas, vestíbulo y habitaciones que se presentan como parte interior del restaurante, lo que logró «algo que se parece al Baratie de la historia original, pero que también es creíble en un mundo de acción real». 

Tratándose de un material tan apreciado por sus seguidores, se tenía que tomar de forma muy seria su ejecución, por eso el diseño de producción logró encontrar el punto medio entre la esencia del manga y el de la pantalla.

 

¿Te gustó la serie que hizo Netflix de One Piece? ¿Piensas que, sin el diseño de producción, se habría logrado adaptar el manga a la producción occidental? ¡Cuéntanos en los comentarios!

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