ASÍ SE RECREÓ EL BARCO DEMÉTER PARA ‘DRÁCULA: MAR DE SANGRE’

El 17 de agosto se estrenó ‘The Last Voyage of the Demeter’ (Drácula: Mar de sangre), película que adapta el diario del capitán del barco que transporta a Drácula hasta Londres en la novela de Bram Stoker. En el libro original de 1897, el Deméter es un velero ruso contratado por Drácula para transportarlo desde su país de origen, Valaquia, a Inglaterra.

¿Vale la pena ver una nueva adaptación de Drácula? Guillermo del Toro y Stephen King la aprobaron.

Si hay alguien que sabe del género de terror, esos son Guillermo del Toro y Stephen King. El renombrado director mexicano en cuanto vio ‘Drácula: Mar de Sangre’ compartió su entusiasmo en Twitter la calificó como «hermosa, espléndida y salvaje», pues ha elevado las expectativas alrededor de esta nueva interpretación de la historia de Drácula. Mientras que Stephen King, autor de novelas como ‘The Shining’ ‘It’ también llevadas a la pantalla, compartió su punto de vista a través de sus redes sociales: “Tenía mis dudas sobre ‘Drácula: Mar de sangre’, pero pasas un desgarrador buen momento. Me recordó a lo mejor de las producciones de Hammer de los años 60 y 70”.

No es coincidencia que dos grandes directores del cine de terror hayan dado tan buenas referencias de esta nueva adaptación de Drácula, pues, a pesar de sus estilos muy diferentes para dirigir películas, en este film hay dos características que se unifican de una manera muy interesante y que, de cierto modo, ambos directores muestran en sus obras cinematográficas: por un lado, el personaje de Drácula y la trama llevados a la vida desde su lado más monstruoso y, por el otro, el diseño de producción y el guion adecuados al marco histórico de la obra de Bram Stoker

Una adaptación más fiel de la historia de Drácula gracias al diseño de producción y los efectos visuales.

‘Drácula: Mar de sangre’ fue filmada en el famoso Studio Babelsberg AG de Alemania y en Malta Film Studios, un complejo que cuenta con un tanque interior y dos grandes tanques de agua exteriores situados a lo largo de la costa mediterránea. Antes de que empezara la producción, el elenco principal viajó a Rostock, Alemania, para aprender a operar un buque como el Deméter en 1897. Los actores estudiaron aparejos básicos y la tracción del mástil, aprendieron a hacer varios nudos y cómo se comunican los marineros en altamar. “Todos estábamos allí arriba, tirando de las velas”, dice Corey Hawkins. Estos fueron los primeros pasos para comenzar con la adaptación de la novela de Bram Stoker, cuyo producto más tangible se puede ver en la construcción del barco, espacio en el que se desarrolla la historia y que desencadena una tensión claustrofóbica.

El diseñador de producción, Edward Thomas, creó amplios sets diseñados para reproducir las diversas cubiertas y espacios interiores del Deméter. Parte del set del barco se asentaba sobre un sistema de cardán que podía simular el movimiento del océano, inclinándose de un lado al otro y hacia atrás y adelante. Dentro del barco, el elenco no podía ver el horizonte. Para algunos, las simulaciones se sintieron demasiado reales. “Algunos de nosotros nos ‘mareamos’ un poco rodando en el set de un barco situado en Berlín, lo cual fue extraño”, dice Hawkins.

El exterior del barco, incluida toda la cubierta, se construyó en los Malta Film Studios; una versión de cuerpo entero, completa de proa a popa y con enormes velas de trabajo. Con 214 pies de largo y 38 pies de ancho (65.27 m x 11.5 m), el Deméter fue el barco más grande jamás construido en el famoso tanque horizonte del estudio. Se construyó otro “medio barco” en otra parte de los Malta Film Studios, cerca de un grupo de edificios antiguos que fueron redecorados para que representaran a la ajetreada ciudad portuaria de Varna. Allí vemos al inmaculado buque Deméter siendo cargado con su misterioso cargamento antes de hacerse a la mar.

Además del movimiento del set, a menudo los actores se vieron azotados por la lluvia y el viento, cortesía del departamento de efectos especiales, encargado de recrear las condiciones de la tormenta. “Una de mis secuencias favoritas del rodaje fue cuando se desata la tormenta y nos despiertan de nuestro sueño”, relata David Dastmalchian.

¿Te gustó esta nueva adaptación de Drácula? ¿Qué te pareció la recreación del barco Deméter? ¿Realmente te transportó a la Inglaterra victoriana de la obra original? ¡Cuéntanos en los comentarios!

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